26/10/14

En el agua. (43ª Palabra de Sindel)

                                                          Río Ésera (Huesca) (detalle). Por Volarela



EN EL AGUA



En el agua, el tiempo, con su cola de salamandra, zigzaguea... se disuelve, 

                                                                                                              se derrama...
Luego, todos, alrededor del misterio,
nos lo bebemos.

En el agua, aquel barco de papel se aleja... hacia la incógnita cascada: 

lleva una pregunta escrita
en sus infantiles renglones.

En el agua, huevos diminutos, 

orbes asombrados cayendo... hacia los coros intensos de piedras blancas.

En el agua, 

sigilosas caricias de hojas arrastradas, caballitos nocturnos, recuerdos de lana.
Y tus labios abiertos... buscando los míos.

En el agua, bajo las aguas inmanentes, todo se tensa en un canto de armonía.
Y en mi bucear se abre mi alma, y nace de mis ojos la corriente estremecida de la vida:
agua bautismal, 
éxtasis azul, 
arrullo eterno.

***



Bach, concierto para oboe y violín en do menor. Adagio.  
Una gota bendecida cayendo del pecho de los ángeles...




Más sentires sobre el agua en el blog de Sindel: http://palabrasdesindel.blogspot.com.es/2014/10/hablan-del-agua-conmigo-los-siguientes.html

19/10/14

Tu entrega





TU ENTREGA

Desnudo tronco sin corteza,
caracol sin concha entre mis dedos,
amadísimo cuerpo,
hombre definido en mis labios,
te dejas
amar.

Tu entrega silba en mi oído
un bosque generoso,
(y mis sienes arden
bajo tus frondas. )
Tu entrega me viste,
tu entrega se adentra
como un puñal de luz eterna. 

Tu entrega la vieron las jaras
esta madrugada.
Y han visto también
caer mis pétalos
uno a uno
sobre tus manos,
interminablemente.

***


Jara rosa o jaguarzo (cistus álbidus) Google Imágenes

***

Volarela, Mayo, 2011

3/10/14

Cartas amarillas (relato)

Imagen: Google



CARTAS AMARILLAS



San Petersburgo, 4 de septiembre del año 1937

Te llevaron tan lejos, amor...Nos despedazaron.

Mis lágrimas rodaron, buscándote, a través de estepas, valles de gritos, autopistas locas. Árboles, árboles abrazados se quemaban en mi mente. Corrí por encima de cabezas anónimas, pero no vieron arrasarse la ciudad bajo mi llanto.

Te aferraron manos injustas que yo hubiese transformado en alacranes paralíticos. ¡Oh, mi rabia haciendo jirones lo que queda de mí!


La tristeza sigue agujereando tumbas entre mis jacintos muertos. Orificios sin fondo que voy llenando con tus recuerdos.

Si supieras cómo se disipa mi calor de mujer, de ser humano... Esto es lo que tengo ahora: un río helado engullendo mis pálidos ojos. Miedo. Frío.

A pesar de todo, te espero; nunca pierdo la esperanza, cariño de mi ser. Enciendo una vela cada noche y la soplo suavemente, sin llegar a apagarla. Ella vibra, zigzagueando con mi aliento. Y me figuro que es tu sonrisa bailarina. Con ella duermo. Con ella vivo. Ni toda el agua que me aplasta puede apagarla aquí dentro.


Te ama hasta el límite,

Lena.


*


Perm, 20 de enero del año 1938.


Lena querida.

No sé nada de ti, amada. 
¿Qué ocurre? ¿Por qué no te llegan mis cartas?
Cada día te escribo, pero no recibo respuestas. Espero, con todo mi corazón, que sigas viva. 
Besa mil veces a nuestros hijos a través de mi infinito beso en tus labios. 
Yo no tengo casi fuerzas e intuyo que moriré pronto. He dejado aquí mi cuerpo. Literalmente. Mi vida en este lugar se ha desangrado. Han sido días de tortura, de un dolor tan profundo que casi no me atrevo a mencionar. No quisiera que tú lo imagines, porque sé que entonces te quebraría el alma. Te mataría. Afortunadamente, todo acaba pronto para mí. Ya no espero encontrarte en esta tierra de sufrimientos.
Tu recuerdo, amor mío, me ha seguido siempre, e iluminará mi tránsito. 

Amor, tuyo soy. Y te tengo... tan, tan dentro... Te tengo más allá de todo. 


Sergey


*


Sólo estas dos cartas llegaron a su destino. Después, el silencio como un portazo, se interpuso entre ambos.


Sergey escribió cientos de cartas durante los diez años que duró su tormento en un campo ruso de trabajos forzados. Y cada una llevaba impregnada la huella febril de su añoranza. Pero oscuras manos las interceptaron.

La muerte se apiadó finalmente de él.

Muchos años más tarde, el montón de viejos papeles cargados de sentimientos fue encontrado, casualmente, por un coleccionista de antigüedades en una pequeña librería de viejo. El descubridor de aquellas cartas, impresionado, no pudo hacer menos que investigar acerca de los protagonistas de esta historia, y, finalmente, hacérselas llegar a su verdadera propietaria: la anciana Lena, que aún conservaba viva la sombra de su persona. Porque eso era ahora. Una sombra minada por la soledad.

Pero aún le quedaba un atisbo de fuerza para arrastrarse hacia la esperanza. Y ella llegó. Fue un día, en el que el sol entró por su ventana con verdadera pasión. Aquella mañana un presagio se anunciaba tímidamente, pero con voz de campanilla, blanca y pura; lo sentía por todo el aire, extrañamente calmo.
Un hombre desconocido llamó a su puerta con el gran fajo de cartas. Hablaron, y luego lo despidió, temblorosa como un sauce bamboleado por un viento loco y maravilloso. Y ya en el violáceo silencio de su cuarto, los sobres fueron como cachorrillos tibios, acurrucadas en su falda. Deseaba eternizar el instante de la amada pertenencia. Estaba tan nerviosa... gozosamente tensa. Apenas se atrevió a rasgar los quebradizos sobres. Los olió primero, despacio, e imaginó el paso lento de los dedos se su amado al cerrarlos.
Abrió la primera carta. Reconoció al instante la letra; la vio danzar como fuego en los renglones. Le temblaban los dedos al desplegar cada raída hoja. Sus manos se transformaron en ramas asiendo la luz de una primavera total.

Detuvo el tiempo en cada frase. Vivió los diez años que los separaron.  Leyó en su apretada letra el amor más intenso, la espera más desoladora. Supo de su enfermedad, de su tortura, de su soledad.

Cayeron lentamente de sus manos todas las cartas, una a una, como los trozos de él que había perdido.
Y se le congeló una lágrima, como un diamante pesado, en su mejilla hundida.

En la alfombra, entre el papel desordenado que cayó de su falda, destacaba una fotografía. Era de él, posando, esquelético, pero con su peculiar e inconfundible sonrisa. La que parecía contener siempre un viento juguetón e incansable.

Aquella sonrisa, que ella se empeñaba en recordar cada noche, había vuelto súbitamente a ella, con todo su esplendor intacto, llegando directa a su pecho, como un profundo e inesperado dardo de amor sin límites. Un dardo que había estado viajando en el tiempo, imposible de detener. Cogió la foto y lloró sobre ella. Rió, hasta hacerse de bruma azul...  Y soñó... Soñó que muy cerca estaba él, abrazándola, y riendo también, mejilla junto a mejilla.



***

29/9/14

Palabras de Sindel. Pájaro.

                                                     Imagen: Google


Has traido a mis párpados dormidos una gota fresca de la mañana recién hecha, gorrión.
Has entrado en mi casa por la ventana y te has posado en una maceta. Muy quieto, te he visto piando con la alegría del descubrimiento.
Eras inexperto. Sí, lo he notado en el temblor quebrado de tu canto. Y eso ha hecho tu venida aún más espontánea y temeraria.
Ya te veo, vagando sin rumbo, viniendo a mi ventana y chocando blandamente con mi sueño. Has logrado penetrar en él y abrirme los ojos con una ráfaga de viento de las montañas. Pero ya sé que perteneces a los jardines y a los tubos de escape; que llevas saludos de alegría ciudadana, reverdecida de chopos y césped.
Eras muy joven, pero sabías dónde entrabas. Me has visto asomar un ojo, y has huido. Tu curiosidad era encanto; la mía lo ha destruido. Pero lo efímero de tu presencia no se ha roto; me has dejado la casa impregnada del aroma inocente de tus alas.
Gorrión sin nombre: no imaginas que tu poesía son holas y adioses de un instante; que vas derramando tu esencia, deliciosamente ruidosa, por los balcones, las aceras y los árboles.
Enséñame a ser como tú, pequeña, inocente y libre: sublime sin saberlo.




Volarela.
Una mañana de primavera, del año 2011



Flor hermosa





FLOR HERMOSA


¿Era blanca o negra?
¿Aterciopelada o quebradiza?
Era hermosa. 

La tomé en mi mano y la besé. 

Con la mano y el labio ensangrentado seguí mi camino. 






21/9/14

Una playa espera...


UNA PLAYA ESPERA.


Playa, qué quieta esperas cada día, qué quieta...
Pasan los diminutos barcos, pasa la brisa con su pañuelo azul. Y las gaviotas de ceniza y nieve dejan caer sus gozosas patas sobre ti.
¿Qué esperas, tan callada, tan secretamente tierna?

Las susurrantes caracolas socavan tu silencio; y en la noche, la luna dibuja, sobre las algas, los sueños del mundo.

Bañada en espumas de nostalgia, nadie sabe lo que esperas.
Pero yo sí lo sé...




Son los niños. Ellos son tus invitados predilectos.
Quieres volver a sentir sus piececillos libres y suaves como panecillos.
Ansías notar sus manos construyendo fantásticos castillos; esos, que se alzarán en ti, desafiando la mordedura blanda del mar. Y así verás a la misma inocencia vestida con tu cuerpo.




Sé que anhelas oír las campanillas florales de sus voces, alimentar las golondrinas inquietas de sus ojos, atrapar los peces voladores de sus risas.

Ya llegan, ya... a la playa callada los pasos rosados...
Traen delfines en su almas, a rebozarse en tu regazo fiel.








                                                                                          *



17/9/14

Anillo (Palabras de Sindel)



(Para el que habita en mí)



NUESTRA BODA



El amor arrastró en su eufórica cola al horizonte 
y corrieron con nosotros los espejos del cielo.
Un mensaje nebuloso nos acompañaba:
llevaba la canción nunca oída del mar.

La maravilla de la creación besaba nuestros labios.

Teníamos
dos cuerpos desnudos como una sola gota
cayendo sin tiempo de la felicidad.
Estrellas marinas
giraron sus bocas hacia la luz
que éramos
tú y yo.

Y nuestra carne se vertió sobre los granos de arena. 
Y nuestras manos avanzaron como caracoles por la vastedad del otro.
Y las galaxias dieron a luz en nuestra sangre. 

No había tiempo... Blancos compases tan solo.

Y en nuestras cinturas unidas
quedó girando un anillo de fuego
abrazando la inmensidad.


*



9/9/14

Perfume / Ventana. Palabras de Sindel





UN PERFUME DOLOROSO


Pegado a mi piel
revolotea un enjambre
de besos,
y un canto niño de glicinas
azules,
que no puedo escuchar.

Sobre mi hombro está posada
una gaviota.
Oigo su corazón:
es el  tic tac de tu recuerdo
que me arropa en el silencio
más intensamente blanco...

Cae la nieve de tu ausencia
como un perfume doloroso. 
Y del acantilado
cuelgan mis lágrimas
de madreselva.












UNA MOSCA EN LA VENTANA


 "Para probar la hiel del inútil esfuerzo has venido..
Pero tú lucharás."



Es un cielo de mentira,
una ventana cerrada,
un cristal donde una mosca
resbala.
Ansía
los verdes, los faros, los aires, los cantos,
las nubes
no tocadas.
Resbala, camina,
escala,
a un jirón de libertad
aferrada.
Cae, trepa, sube,
se golpea
contra la luz
 acristalada,
y resbala, resbala...
en absurda cascada.
Chocan, 
rebotan, 
arden
sus quedos aleteos
en la desesperanza.
Y se calcina lentamente el rizo de sus ansias.

Se abre la ventana.
Un último jadeo recogen las jaras.
 La madrugada sopla
 otra vida agotada.


*


2/9/14

Sobre el asombro





¿Por qué en todos los parques hay siempre algún niño que echa a correr entre las palomas para espantarlas?
No hay más que ver su cara entusiasmada para comprender todo el placer que le causa.
Siempre, irremediablemente, en cada parque encontraréis a uno u otro pequeñuelo haciendo lo mismo.

A todos los niños les encanta descubrir su poder, asombrarse, maravillarse hasta la risa más gozosa; asomarse admirados a lo que un pequeño acto puede provocar: tan solo una carrera y…. todo un espectáculo de alas blancas y lluvia de palmadas ante sus ojos. ¿No es fantástico?, ¿no es éste indicio de que al hombre le apasiona lo mágico, lo grande e inesperado, más todavía si procede de su propia mano?

¿No tendremos todos dentro un aprendiz de mago, un continuo explorador curioso esperando descubrir misterios y sorpresas bajo el gran sombrero del mundo?


                                                               TODO ES MÁS

Abre los ojos, 
todo es distinto...
todo es más...

-La coleta de una niña
brinca
derritiendo la nieve
de las cimas-

Un salto de rana,
un silencio de araña,
el cuerno de una cabra:
¡Cuántos paisajes dentro!

Las raíces
los amantes,
el pintor,
el perro que se enrosca,
un zapato sin dueño
y una mosca,
microbios copulando,
el baobab,
la estrella en el charco,
el ciervo que muge, 
la violinista
y el gato.
Y en cada uno 
un laberinto de cuarzos
i n c o n m e n s u r a b l e.


Creo
que si pudiéramos ver lo que esconde
la chistera de Dios
no lo soportaríamos
y moriríamos

de dicha




dicha



dicha.

29/8/14

Violín





VIOLÍN

En la convulsa lava de mi alma,
entre eucaliptos partidos, 
naces tú,
violín,
irradiando melodías a un lado y otro de mi sangre.
Hermanado con la voz del universo,
aras mis campos con tus uñas de sueño,
y expulsan lirios mis páramos de fiebre.

Te oigo por las esquinas
chorreando gloria.
¡Te oigo,
desde todos los tiempos!
Vienes a mí....
y un fragor de cisnes salvajes
atraviesa mi corazón.

Suena, canta, vibra, grita
tu choque de infinitos.

¡Silencio!
Has alcanzado mis células solares...
Tu música tiembla
y moldea mi mirada
 con lenta curva
de galaxia.

Que todo desaparezca.
Que quede sólo
mi eco de ti,
agudo,
tallado en el aire,
como la finísima caricia
de lo eterno.
.

Volarela, 2012





12/7/14

Sinfonía magenta


CONOCIMIENTO

Tomas la libertad y extiendes tus palmas al infinito.
Aires malvas de renovación continua te ascienden más y más, hasta ser un huracán de conocimiento.
Por el ojo de tu frente entra un abismo...de oro.
Te meces sobre el silencio de un aliento etéreo. Se vierte sobre ti un perfume de galaxia. El esplendor te ciega. Vas alcanzando el Diamante de Luz.



BELLEZA

El mar canta el asombro más puro.


BONDAD

En tu nuca planea la bondad, como un pájaro de canto turquesa, y mirada de ágata;
Su vuelo se filtra por tu piel, toma tu corazón derritiendo sus alas sagradas en tu sístole
Y empiezas a adquirir un brillo profundo en los ojos.



Y tú te entregas...


Te absorbes en la arena del mundo, con la serena perfección de la Belleza, 


para cantar, con  las olas del eterno devenir, 
sobre el alma de la Tierra, perla azul, engarzada amorosamente al Todo.




Fotos y texto: Volarela


Y CON LA REEDICIÓN DE ESTAS FOTOS ME RETIRO A DESCANSAR DE ÉSTE Y TODOS MIS BLOGS.

FELICIDAD Y PAZ.

20/6/14

Vuestros nombres son más bellos



Dibujo: Volarela



VUESTROS NOMBRES SON MÁS BELLOS

Gallinas, pollos, gallos, ocas, pavos...
vuestros nombres verdaderos son más bellos que éstos.
Estelas de libertad aprisionada, pollos amontonados en las cintas de la muerte, sois fuego de estrellas
sacrificadas en esta tierra de crueldad.

Juntas, reunidas por la fuerza, os llamáis, peleáis, tembláis, y vuestra sangre no bulle, coagulada en la desidia;
pero todavía se resiste cuando la puerta se abre y trae un rayo de sol y roza una pluma; y esa pluma erizada de claridades grita: ¡salid del corral, salid!   Mas el viento frío de la garra humana llegará tras esa luz, soplando pavorosa humedad sobre vuestros cuellos, y arañaréis la luz tras el terror del rojo.

Más que plumas, más que carne, más... Estáis solas.

****

Pavos, gallinas, cerdos, vacas, conejos, zorros, focas....Millones de animales mueren y sufren una vida de tortura cada día en el planeta. La tierra está literalmente cubierta de dolor.
Según Bashevis Singer,  para los animales "todos los humanos somos nazis y toda la vida un eterno Treblinka" (campo de exterminio).


Se necesita valentía para ver esta atroz realidad:





Dieta vegetariana

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